La fidelización de clientes tiene como objetivo principal conseguir que el consumidor que haya adquirido alguno de nuestros productos, siga comprando en nuestra empresa y se convierta en cliente habitual.

La fidelización supone a la empresa un gran número de ventajas:

  • Retener clientes es mucho más rentable que conseguir clientes nuevos puesto que las acciones de marketing que se llevan a cabo para cada acción son diferentes.
  • Conseguir más ingresos puesto que tenemos un mayor número de clientes habituales.
  • Los clientes que son fieles a nuestra marca no lo son de la competencia.
  • Tener clientes fieles a nuestra marca nos va a proporcionar una gran cantidad de información valiosa para la mejora de las estrategias de la compañía.
  • Aumentar la reputación de marca de la propia compañía.

 

Principales estrategias de fidelización de clientes

Programas de fidelización

A pesar de ser una solución clásica y que se ha llevado a cabo a lo largo de los años, es una solución que tiene grandes resultados. Algunos ejemplos son las tarjetas de puntos con premios, clientes VIP, regalos inesperados a nuestros clientes solo por serlo, etc.

Ofrecer apoyo incondicional a tus clientes

Que los clientes se sientan queridos por la marca también es un paso para convertirles en clientes fieles a la compañía. El feedback con los clientes tras su compra o en el momento de la compra es un factor clave para la fidelización.

Servicio al cliente excelente

El servicio post venta es fundamental para lograr la satisfacción completa del cliente. En muchas ocasiones este servicio post venta es primordial para favorecer la fidelización de los clientes a la empresa.

Dirígete a los clientes por su nombre

Hazle ver a tu cliente que no es un número más para tu empresa sino que tiene un valor o una importancia dentro de la misma. Dirigiéndote a él por su nombre le estás mostrando la importancia que tiene dentro de la empresa, haciéndole sentir especial, más cómodo y cercano a la empresa.

Convierte tus errores en oportunidades

Escuchar lo que los clientes tiene que decirte y seguir sus consejos también se considera una estrategia de fidelización puesto que ellos son consientes y se sienten escuchados y valorados por la empresa. Una reclamación de un cliente puede ser una oportunidad para conquistarlo.

 

Medir el éxito de la estrategia de fidelización

Al igual que el resto de estrategias de marketing deben ser medidas para comprobar resultados y ver el rendimiento que obtiene la empresa de ellas y para realizar cambios si fuera preciso.

Entre las métricas que más pueden ayudar a las empresas en este sentido son las siguientes:

 

  • Tasa de retención de clientes. Esta medida nos sirve para conocer el tiempo que un cliente permanece fiel a nuestra empresa antes de abandonarnos por la competencia.
  • Tasa de conversión. La tasa de conversión nos indica el número de clientes potenciales que han acabado convirtiéndose en clientes fieles como tal. De esta manera podrás conocer que es lo que buscan tus clientes y que tácticas usar para conseguirlo.
  • Churn negativo. En este caso los resultados de la métrica nos indican los clientes que aumentan de valor. Esto nos servirá para ajustar más las estrategias a las necesidades de los clientes.
  • Net Promote Score (NPS). Este medidor es capaz de medir la lealtad de un cliente, las reacciones de los clientes a acciones específicas de la empresa.

 

 

¿Qué es una empresa sin sus clientes?

Por eso, es fundamental tener en cuenta tanto a los clientes que ya están fidelizados como a los usuarios potenciales. Darles la importancia que se merecen y hacerles formar parte de la empresa. Además, medir los resultados es primordial para el buen desarrollo de las estrategias y de la marcha de la propia compañía.